ME QUISIERON CALLADITA Una realidad contrarreloj -Molaría que quisieras cantar un chótis para las mujeres supervivientes a la violencia de género... Así se expresaba María Rufilanchas, inquieta y creativa mujer, directora de la agencia MOLARIA. Le había dado mi contacto Mario Marcol que pensó en mí para llevar a buen puerto esta aventura. A Mario le había conocido años antes cuando formaba parte de la Compañía Artes Verbénicas, unos chicos fantásticos que me habían confesado su interés en reconvertir el chótis de mi padre "Si te casas en Madrid" con una versión que, realmente, no me esperaba y que me encantó y que más tarde inspiró un musical precioso Total que nos citamos en el estudio de grabación. Apenas había tenido 48 horas para aprenderme el tema. No os voy a engañar, me sorprendió muchísimo. Tras escuchar aquella primera grabación, empecé a pensar que había que "Chotiscizarlo", uséase, como díría El Cipri, hacer de esa pegadiza canción algo castizo. Las inspiradoras eran 4 mujeres víctimas de violencia de género. No es menester explicar esas tremendas y tristes historias pero baste decir que eran auténticas supervivientes, tan frágiles pero tan fuertes, ahora, después del infierno padecido. Conocernos fue lo mejor de esta historia porque inmediatamente conectamos. Yo aparecí en el estudio con uno de mis mantones porque quería imbuirme del espíritu más chulapón y de paso contagiar ese sentimiento. Gustó tanto el resultado que pensaron en hacer un videoclip lo que me pareció lo más oportuno para dar más visibilidad a estas mujeres y lo importante que es para ellas encontrar un trabajo digno que las permita emprender una nueva vida. La letra de Mario Marcol deja claro el mensaje y la pegadiza música de Manuel Morales y Juan Carlos Roldán es el mejor vehículo para que cale en la gente, en la sociedad...
ME QUISIERON CALLADITA
I
Me quisieron calladita
enjaulada y dependiente
pero yo me quise viva así que
conseguí salir
Con la cría y dos maletas,
sin trabajo es evidente
y aunque no supe donde ir
he llegado aquí
Estribillo
¡Quiero trabajar!
no lo sabes, te lo digo yo,
Y si apuestas, puedo demostrar
pero si tú no envidas ¡No!
No vayas a pensar
que lo mío va sólo de cantar
hasta de contar la arena al mar
verás que yo soy bien capaz
II
Y si crees que mi pasado
puede ser inconveniente
eso es que no eres consciente
de lo que puedes ganar
Menos mal que no estoy sola
porque tengo a mis chulapas
madrileñas de mucho postín
¡Que el neochótis va por mí!
Qué decir de aquel largo día de grabación: desde las 08:00 h a las 18:30 h...! Arrancó el rodaje en la Plaza de los Carros y terminó en la Plaza de las Vistillas tras aquellas intensas horas por todo el Madrid de los Austrias, con una relajada parada para comer en la típica y centenaria taberna de El Abuelo Todo fluyó maravillosamente bajo la cálida y oportuna dirección de la talentosa Martina Hache. Mención aparte merece el cámara Marino Pardo que supo sacarnos tanto partido. Las chicas ataviadas con humildes y vistosos mantoncillos morados me arroparon con su cariño. ¡Gracias Zaida, Rocío, Ángela y Claudia! También a Sara, Gissela, Marina e Irene David, Estela, Sabina, Juan Pedro y Julio en producción y Sofía encargada de la edición. CUANDO UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS Y TIENES UNA ALMÓGRAFA... La fotógrafa Patricia Llaneza que, como muchos saben, yo califico de "Almógrafa", da testimonio de todo lo que aconteció en esa jornada tan particular
Plaza de los Carros 8:00 h
Con Estela
Claudia, Rocío, Zaida y Ángela
Con Martina Hache, María Rufilanchas, Marino Pardo y David Lázaro frente a la fachada de El Abuelo
Me contaba Alberto Cortéz en una larga conversación que mantuvimos en una emisora madrileña, cómo había compuesto "Cuando un amigo se va" -¿Quién fue ese amigo? -Mi padre Así se expresó, tras relatar la amistad que mantuvo con él y que, para reflejar de manera más fiel, extraigo de su página Web
En Madrid, muchos años después, actuaba yo en el Centro nocturno del Hotel Castellana Hilton y un momento antes de salir a escena un botones del hotel me entregó el telegrama donde mi madre me anunciaba el deceso de mi padre, el mejor y más amado de los amigos que jamás he tenido. Salí a cantar sin saber qué cantaba. Cachetazo feroz del destino y, a trancas y barrancas, sangrante mi corazón terminé aquel recital y sin recibir a nadie gané la calle y caminé hasta que la luz del alba me devolvió a la realidad, y en aquel amargo amanecer brotaron las primeras palabras de la canción. Nunca como aquella noche sentí un espacio tan vacío por la irreparable partida de mi padre y mi mejor amigo. EL CANTOR Bajo el nombre de José Alberto García Gallo, nace el 11 de marzo de 1940 en Rancul, en plena Pampa Argentina. Su madre que intuye su vena artística, le inscribe en el Conservatorio local. Con 12 años compone "Un cigarrillo, la lluvia y tú" que va a ser la primera de una larguísima lista de canciones de las que iré hablándoles. Con 17 años y con muy buena preparación musical que ha completado en el Conservatorio Chopin de San Rafael, debuta como cantante en la Orquesta Arizona. Enseguida empieza a ser conocido como "Chiquito García" y casi al mismo tiempo tiene que dejarlo porque su padre le niega el permiso por sus malas notas. Pese a tener muy clara su vocación, un año más tarde se va a Buenos Aires para estudiar Derecho aunque no deja de cantar y así, acompañándose de su guitarra actúa por los bares de copas y, de paso, saca un dinerito para sus gastos.
. Finalmente deja los estudios para dedicarse de pleno a la música y le surge la oportunidad de viajar a Génova Con 20 años emprende viaje a la ciudad italiana. Le acompaña el grupo "Argentine International Ballet and Show". De Génova van a Bélgica y allí es donde le descubre el productor van de Steen y graba su primer disco. Pero las cosas no les acaban de ir bien y deciden irse a Colonia donde, finalmente, el grupo se disuelve. EL SUCU SUCU Jules Nijs decide ocuparse de su carrera artística y comienza la que será una trayectoria triunfal. Su primer éxito discográfico es el famoso "SUCU SUCU".
En esa época, conoce a la que sería su esposa y con la permaneció hasta el final de sus días. A ella dedicó la canción "Renata" que, por cierto, Mina grabó con el nombre de "Renato" y que llegó a ser número 1 en ventas en Italia.
Es por entonces que viaja a Canadá para ir más tarde a Nueva York y Los Ángeles.
Se compromete con Renata que comienza a acompañarle en sus viajes.
EDITH PIAF
De vuelta a Europa, pasa en París varios meses y en Bélgica conoce a Edith Piaf.
En aquella conversación que mantuvimos en los Estudios de Radio Sol XXI en 2003, Cortéz me explicó, con la mirada entusiasmada, su fascinación por la gran cantante parisina. Había ido a verla y su mánager consiguió que le recibiera en el camerino.
- Dime Ted ¿Quién es este guapo muchacho que viene contigo?
- Es un joven cantante argentino lleno de talento... un talento loco, diría yo
Una de las cosas que más me llamaron la atención con respecto a Piaf, fue cuando Alberto me explicó lo que la mítica cantante le había respondido cuando Alberto le confesó su extrañeza al verla salir al escenario con un sencillo vestido negro ya que, precisamente, por ser quien era, podía darse el lujo de ser vestida por los mejores modisto de Francia
"Mírame bien", dijo, "soy pequeña, lo que tuve de bella se quedó en el camino, sólo me resta un poco de voz y el corazón entero para seguir cantando ¿No te parece que es mejor mostrar el contenido interior que el continente exterior? Écoute mon petit, si quieres que la gente solamente escuche tu canto, procura que no tenga motivo para distraerse juzgando tu ropa o tus joyas, Mírate en el espejo de Yves Montand. Entre el público y él, sólo hay una camisa, un pantalón y su enorme talento".
Estoy totalmente de acuerdo cuando un artista lo es de verdad, sobran los artificios que no hacen más que distraer. Bastan una voz, un gesto, un foco
Una de las escasas imágenes de Renée, la discreta esposa de Alberto Cortéz que siempre prefirió mantenerse en segundo plano
EL CANTAUTOR DE LAS COSAS SENCILLAS
Así le consideraban y es que Alberto Cortéz, gran poeta y músico, fue un autor que abordaba lo cotidiano con enorme talento (¡cuánto me cuesta hablar de él en pasado!).
THEY ❤️ MADRID (1965)
Alberto y Renée se enamoraron de Madrid y aquí se quedaron.
Los años 60' fueron fundamentales en su carrera. En 1965 va como autor al Festival de Mallorca con "Me lo dijo Pérez" y aunque no ganó, la simpática y pegadiza canción triunfó por si sola siendo interpretada por los cantantes y grupos más famosos de entonces como Los tres Sudamericanos, Mochi o Karina.
El teatro de la Zarzuela le abre sus puertas y Cortés sorprende a todos con un repertorio más profundo. En ese 22 de abril de 1967 estrena "En un rincón del Alma", el éxito es absoluto y la crítica lo refleja de manera unánime.
En 1969 compone dos de mis canciones preferidas: "Cuando un amigo se va" y "El abuelo".
Creo que este vídeo de "El abuelo", merece la pena, no sólo por la belleza de la canción, sino por las sabias y emocionadas palabra de Alberto Cortéz (mientras escribo, le escucho y no puedo evitar las lágrimas... ¡qué grande mi querido artista!)
En tiempos en que se reclaman perdones,
él dio una lección de convivencia
Viaja a México y regresa a Buenos Aires diez años después de su partida. No le van las cosas como esperaba y regresa a España, su otro hogar... Dos años más tarde, es decir, en 1972, recibe su primer Disco de Oro y entre 1974 y 1978, cuatro más.
Las giras por Latinoamérica y Estados Unidos se multiplican durante varios años. Regresa a Buenos Aires para actuar en el Teatro Colón, algo insólito porque por primera vez en este gran Teatro de la Ópera, se programa un espectáculo que no es ni ópera ni ballet.
Pero claro, hablo del concierto "Lo Cortéz no quita lo Cabral" una maravilla que unió a dos grandísimos artistas.
Fue todo un acierto. Se estableció entre ellos una simbiosis total, fueron invencibles y el público se les entregó. Así ocurrió en el Teatro de la Ciudad de México, donde llegaron a las 100 representaciones. En 1995 lo presentan en el Teatro Reina Victoria de Madrid llegando a las 75 funciones.
Este es el bello Teatro Reina Victoria inaugurado en 1916 ubicado en la madrileña Carrera de San Jerónimo
UNA PIEDRA EN EL CAMINO
Estando en Mar del Plata es operado de un obstrucción de carótida. Está al borde de la muerte pero el Dr. Juan Carlos Parodi y su equipo realizan el milagro de devolvernos a nuestro querido y admirado Alberto Cortéz.
Una vez recuperado, sigue sembrando arte por el mundo y componiendo canciones tan bellas como "Cuando un amigo se va" que es considerada, junto a "Gracias a la vida" y "Alfonsina y el mar", las tres mejores canciones en español del siglo XX.
PREMIOS
Además de los cinco Discos de Oro ya mencionados, recibe el Premio Konex de Platino en las categorías de autor y baladista; en 2007 un Grammy Latino a la Excelencia y en 2015 la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes de España.
EN LA DISTANCIA CORTA
Mi madre tuvo la suerte de ser muy apreciada por él y yo heredé ese cariño. Esto nos permitió, aunque de forma esporádica, disfrutar de su amistad. Solía ir con Renée a nuestro local. Recuerdo una noche que canté "Te llamabas Javier"...
-Muy buena esa canción Olguita
Luego Alberto y mi madre Olga Ramos coincidieron en TVE como cuando José Luis Moreno rindió un homenaje a la veterana cupletista. La guapísima Sara Montiel se unió al festejo.
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En otra ocasión, la periodista Encarna Sánchez les invitó a su programa en Antena 3 y Alberto, nuevamente, la acompañó al piano.
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En cuanto a mí, tuve el enorme placer de cantarle el Ven y ven en un homenaje que le rindió María Teresa Campos. Coincidimos también en las Fiestas de San Isidro y siempre tan cortés y cercano.
Todos los que le conocimos podemos dar fe de su humildad y simpatía. El triunfo nunca se le subió a la cabeza.
Alberto Cortéz, fue tan excepcional artista como extraordinario ser humano y eso se refleja en sus canciones: Cuando un amigo se va, Miguitas de ternura, El Abuelo, Callejero... sin olvidar Castillos en el Aire, Distancia, No soy de aquí, ¡Qué suerte he tenido de nacer!... y tantas y tantas magnificas composiciones.
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Esto me contó sobre aquel perro callejero:
-Nunca pudimos quedárnoslo, era libre, entraba y salía a su antojo hasta que un día no volvió...
Ahora que estás en el escenario celestial, busca a Olga y a su Cipri y llévales a alguno de tus Castillos en el Aire
Alberto Cortéz, siempre estarás es nuestro corazón